Cada nuevo proyecto es un nuevo lugar para conocer y recorrer a fondo. Entre reunión y reunión aprovechamos el tiempo para dar paseos, para descubrir aquello que tenemos tan cerca pero que quizás nunca hubiésemos llegado a visitar en otro contexto. Y aunque nuestra visita será pasajera, dejamos algo allí para siempre: nuestro granito de arena en la vida de los nuevos vecinos que habitarán ese paisaje. Cada lugar y cada persona con unas necesidades concretas. Cada proyecto un nuevo mundo, nuevas metas y nuevos conocimientos.

Un proceso que nos enriquece de forma incalculable y del que pretendemos obtener una mayor comprensión y sensibilidad de la tierra que habitamos.